Conducir Bajo la Influencia de Medicamentos Recetados

En el estado de Florida, no solo es ilegal beber y conducir, sino que también es ilegal conducir bajo la influencia de drogas. La terminología legal específica establece que un conductor puede ser condenado por un DUI (conducir bajo la influencia) mientras se encuentra en “control físico real” del coche después de consumir sustancias o químicas dañinas. ¡Puede sorprender a algunos conductores saber que los medicamentos recetados pueden incluirse en esa lista! Esto es lo que usted necesita saber para asegurarse de no terminar en el extremo receptor de un DUI.

En primer lugar, el “control físico real,” según la ley de Florida, significa que la persona que estaba dentro del vehículo era el conductor o tenía la capacidad de operar el automóvil. Tome nota: ¡eso significa que no necesariamente tiene que ser el que está en el asiento del conductor para recibir un DUI!

En segundo lugar, la ley describe la conducción bajo la influencia de drogas para indicar que el conductor ha tomado medicamentos que perjudican o inhiben las capacidades normales para desempeñarse mental o físicamente. Cualquier sustancia que obstaculice la capacidad de una persona para conducir el automóvil adecuadamente debe incluirse en esta lista. Esa lista es bastante extensa e incluye sustancias dañinas como opiáceos, opioides, estimulantes, alucinógenos, marihuana, cocaína, analgésicos, y metanfetaminas. Aunque algunos medicamentos (como OxyContin o Vicodin) pueden ser recetados a un individuo por un médico, todavía es ilegal operar un vehículo mientras están en el torrente sanguíneo. Esta información es particularmente importante para quienes pueden tomar analgésicos después de una lesión u operación.

Es fácil para la mayoría de los conductores asumir que si no están consumiendo drogas duras, es probable que estén seguros de ponerse al volante de un vehículo. Claramente, eso no siempre es necesariamente el caso. Conducir después de tomar incluso medicamentos recetados puede resultar en un DUI y las consecuencias pueden ser graves. Una primera ofensa por un DUI en Florida puede resultar en hasta seis meses de cárcel, $500-$1,000 en multas, y hasta 50 horas de servicio comunitario. Una segunda ofensa puede resultar en hasta nueve meses de cárcel, $1,000-$2,000 en multas, y revocación de la licencia por al menos cinco años. Una tercera ofensa puede resultar en hasta cinco años de prisión, $2,000-$5,000 en multas, y revocación de la licencia por hasta diez años. Claramente, las consecuencias de conducir bajo la influencia son graves, ¡y se acumulan rápidamente!

Entonces, ¿qué puede hacer para asegurarse de estar seguro en la carretera? La regla para conducir y tomar medicamentos recetados es similar a la regla para beber y conducir: mejor prevenir que lamentar. Si recientemente ha ingerido alguna sustancia que podría afectar sus capacidades para conducir, incluido un vaso de vino o una pastilla analgésica, tenga un conductor designado. Llame a un taxi o un Uber. En caso de duda, encuentra otro camino a casa. No vale la pena arriesgar un DUI o, lo que es peor, la vida de las personas.

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